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Contestando a Lisístrata sobre lo que ocurre en Chima.
Contestando a Lisístrata sobre lo que ocurre en Chima.
Publicado el 29 mayo 2013 por Romanas
¿Por qué perdió la Urss la guerra fría?
Porque trató de luchar contra una economía de libre mercado con una economía socializada.
La realidad es la que es y no la que nosotros queremos que sea.
Tan incontestable como las tesis esenciales marxistas es el axioma
smithiano de que es el ánimo de lucro, que continuamente impulsa al
hombre, el que hace progresar la economía de los países.
Si tratamos de convertir a los hombres en seres arcangélicos estaremos cometiendo el que es, sin duda, el mayor de los errores.
Yo mismo, todos los días, a cada momento,
traiciono la esencia de mi pensamiento marxista con pequeñas y
miserables acciones que no tienen otro objeto que conseguir un poco de
satisfacción o de comodidad.
¿Cómo, coño, entonces, voy a exigir a otros la perfección en el cumplimiento del ideario marxista?
Subvenir a las necesidades de 1400 millones de
personas es arduo complicado. Tanto que se me antoja una tarea
imposible, que ellos, los puñeteros chinos, están resolviendo sólo Dios sabe cómo.
Y eso, querida Lucía, no se consigue
cogiéndosela con papel de fumar sino echándole muchos cojones al asunto,
tantos que ya no les quedan para otros usos.
Yo he tenido infinitésimas responsabilidades
de mando. Y te aseguro que para llevar adelante los mejores propósitos,
todos los días hay que pactar con el diablo, en otras palabras, en este
puto y asqueroso mundo, la pureza virginal es sencillamente imposible si
no es en una cueva y en medio del desierto.
Pero no en medio de una tierra inhóspita y rodeados de millones de seres hambrientos.
Estoy seguro de que a los dirigentes chinos
les gusta la pureza tanto como a ti y a mi, pero ellos saben muy bien
que lo arcangélico en este jodido mundo es absolutamente imposible
porque, si adoptas este comportamiento, los otros, tus feroces e
implacables enemigos, simplemente te barren, como hicieron los Usa con
la Urss.
Y China no quiere que se repita la experiencia.
Si hay que luchar contra el capitalismo con las jodidas leyes del asqueroso mercado, se lucha.
Es así de sencillo.
La diferencia entre los Usa y China reside,
casi nada, en que mientras la Constitución americana salvaguarda, sobre
todo, la libertad, la china trata de hacer lo mismo con la justicia y la
primera norma de la justicia es preservar el derecho a la vida, el
jodido “primum vivere”, porque sin un ser humano viviente no hay ninguna
clase de derechos.
Lo que yo quiero, exijo, a mi Constitución es
que consagre normas tales como que la propiedad privada sólo está
justificada en los bienes de uso y consumo cotidianos y que la de los
bienes públicos, y toda la extensión de la superficie de la Tierra es un
bien público para mi, es y será siempre pública de tal manera que si se
permite el uso y la apropiación exclusiva de ella es provisionalmente y
con motivo de una mayor utilidad pública.
Esto es tan esencial que marca la diferencia entre una Constitución capitalista y otra marxista.
Y sus consecuencias prácticas son que el
Estado se reserva en todo momento el derecho de expropiar, como hacía
Hugo Chávez, cualquier explotación o propiedad cuando convenía a los
intereses del pueblo.
Parecen diferencias minúsculas pero son absolutamente esenciales.
Son las que distinguen a una economía capitalista de otra marxista.
Pero lo que los chinos parece que no están dispuestos a hacer es
entregar sumisamente a sus enemigos esenciales la ventaja que supone el
manejo de la economía.
Marx consagró el axioma de que todo es
economía y los chinos lo practican a fondo. El bienestar, la igualdad,
la justicia e incluso, en cierto modo, la libertad, no son más que
jodidas superestructuras económicas y sólo dominando al límite la
economía, un pueblo puede llegar, como lo hizo el chino el año
antepasado, a adquirir en su propio mercado 15 millones de automóviles,
más por cierto, que en los Usa.
Si, para eso, tienen que saltarse algunas
normas laborales y humanitarias, se las saltan, porque ellos consideran
que se hallan en una situación de guerra a muerte contra el enemigo más
poderoso del mundo, al que no se le puede otorgar ninguna ventaja.
Por último, una sola cosa más. Todas las
noticias que nos llegan de China lo hacen a través de la prensa enemiga.
Te sugiero que leas la orden que Dulles, cuando era jefe de la CIA,
impartió a todos los agentes de la misma, si lo haces, comprenderás que
es un auténtico suicidio, además de la más perfecta idiotez, creer lo
que te cuentan los que son los verdaderos enemigos de la verdad. Para tu
comodidad, a continuación, incluyo el link:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=97121
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